Mi gimnasio independiente contra las grandes cadenas en Google Maps: la batalla que casi pierdo
David Hernández lleva el Gimnasio Fitness El Palmeral en Murcia. Una cadena abrió al lado con 500 reseñas. Aquí cuenta cómo respondió y qué aprendió por las malas.
El día que abrió la cadena y miré mis 22 reseñas
Llevo ocho años con el gimnasio en el mismo local de Murcia, en el barrio del Carmen. Nunca he tenido la cabeza en ser el más grande. Me gusta conocer a los socios por el nombre, saber sus objetivos, acordarme de que Maribel lleva dos semanas con molestias en la rodilla. Eso es lo que hago bien.
Lo que no hago tan bien, al parecer, es aparecer en Google.
Cuando abrió la cadena —de esas que tienen pantallas gigantes y monitores uniformados— a cuatrocientos metros de aquí, me puse a mirar sus fichas. Quinientas y pico reseñas desde el primer mes. Yo tenía veintidós. Cuatro coma cuatro estrellas, sí, pero veintidós.
Mi primera idea fue ofrecer una sesión de entrenamiento personal gratis a quien dejara una reseña. Lo puse en el tablón de anuncios, lo mandé por el grupo de WhatsApp del gimnasio. Ocho reseñas en un mes. Bien, pensé. Pero Google me marcó tres de ellas como sospechosas y las eliminó. Me quedé con cinco reseñas nuevas y una especie de aviso implícito de que no podía hacer eso.
Volví a cero. Bueno, a veintisiete.
Entonces cambié de enfoque. El sistema que empecé a usar mandaba un WhatsApp a los socios después de sus visitas, preguntando cómo había ido el entrenamiento. Si la respuesta era positiva, llegaba la solicitud de reseña de forma natural. Sin incentivos, sin nada que Google pudiera considerar manipulación.
En tres meses: sesenta y siete reseñas, cuatro coma siete estrellas.
Pero lo que cambió de verdad no fue el número. Fue lo que decían las reseñas. Una en concreto, que escribió un socio que lleva tres años viniendo, mencionó al entrenador que se acuerda de tu nombre y de tus objetivos. Eso de "se acuerda de tus objetivos." Cuatro socios nuevos me han dicho, cuando se apuntaron, que habían leído esa reseña. Cuatro personas que vinieron porque alguien describió exactamente lo que nos diferencia.
La cadena tiene más reseñas totales, sí. Pero las mías son recientes, son específicas, y hablan de cosas que ellos no pueden replicar. Nadie en una cadena grande sabe que Maribel tiene molestias en la rodilla.
Hay semanas que todavía me entra la angustia cuando los veo llenos. Pero luego miro lo que pone en mis reseñas y se me pasa.
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