Tengo 4,9 estrellas y el restaurante de enfrente, con 3,8, sale antes que yo en Google
Javier Moreno, dueño de un restaurante italiano en Valencia, descubrió por qué una puntuación perfecta no garantiza aparecer primero en Google Maps.
Llevo cuatro años con el restaurante y nunca he bajado de 4,7 en Google. Ahora mismo tengo 4,9 con 43 reseñas. Enfrente, a literalmente veinte metros, hay una pizzería que tiene 3,8 estrellas y 312 reseñas. Y salen antes que yo. Cada vez que busco "restaurante italiano Valencia centro" aparecen ellos en el mapa y yo no.
Durante meses pensé que era un error de Google. Que el algoritmo estaba roto. Le dije a mi mujer: "Mira esto, tiene 3,8 y yo 4,9, ¿cómo es posible?" Ella me miró y me dijo que a lo mejor Google sabía algo que yo no sabía.
Me puse a investigar. Leí foros, artículos, pregunté en un grupo de restauradores de Valencia. Y fui entendiendo algo que me resultó bastante incómodo de asumir: Google no premia la puntuación, premia la actividad reciente y el volumen.
De mis 43 reseñas, 31 eran de antes de 2023. Llevaba dos años sin casi recibir reseñas nuevas. Cuando alguien busca un restaurante, Google interpreta eso como que el sitio está menos activo, menos relevante para búsquedas actuales. La pizzería de enfrente, con su 3,8, tiene 40 o 50 reseñas de los últimos tres meses. Para Google, eso significa que la gente sigue yendo y contando su experiencia.
Fue un poco humillante entenderlo. Pensé que con mantener la calidad era suficiente. Pero la calidad sin visibilidad es como cocinar bien en un sótano: no llega a nadie.
Empecé a pedir reseñas de forma sistemática. WhatsApp automático a los clientes dos horas después de cenar, cuando todavía tienen el sabor en la boca. Los primeros días mandé el mensaje yo a mano, a los que había apuntado en un bloc. Luego lo automaticé con un sistema que también analiza la respuesta antes de pedir la reseña, para no mandar el enlace a alguien que ha tenido mala experiencia.
En tres meses: 38 reseñas nuevas. Seguimos en 4,9 pero ahora con 81 en total, y la mayoría de los últimos 90 días.
La semana pasada le busqué de nuevo. Restaurante italiano Valencia centro. Ahora aparezco yo antes que ellos.
Mi mujer me dijo que no me lo dijera demasiado alto porque el dueño de enfrente es majo. Tiene razón. Pero le hice una foto a la pantalla igual.
Lo que aprendí: la nota importa, pero la frecuencia importa más. Google Maps es una conversación continua, no un examen que apruebas una vez.
¿Listo para automatizar tus reseñas?
Pon en práctica todo lo que has leído. Configuración en menos de 1 minuto.
Empezar gratis →Artículo anterior
Nuestro hostal en Benalmádena encontró a sus mejores clientes en Google, no en Booking
Artículo siguiente
Lo que descubrí cuando leí las 180 reseñas de mi bar de tapas de una sola vez